Cómo montamos viajealanieve.es en la universidad: una agencia de esquí desde 0

En este artículo
Mi amigo Pepe Sánchez y yo montamos viajealanieve.es en Valencia en diciembre de 2012, sin dinero, mientras estudiábamos Teleco en la ETSIT de la UPV. La estuvimos gestionando hasta 2019, con la ayuda de todo un equipo de cracks, cuando la compró el grupo Transvia Tours. Durante esos años llevamos a la nieve a gente joven de Valencia, Castellón, Alicante y Madrid, sobre todo a Grandvalira y Pas de la Casa, en Andorra. Esta es la historia de cómo lo hicimos.
Empezamos para esquiar gratis
El primer año montamos el viaje solo para ver qué pasaba. Mi amigo Pepe Sánchez y yo queríamos esquiar gratis, y esa fue toda la idea de negocio. Un amigo de la Delegación de Alumnos de la UPV nos ayudó a que la gente supiera que teníamos un viaje.
Al final nos tocó ir a ESN (Erasmus Student Network) y marear a todos los guiris, porque eran los únicos que tenían dinero para ir a esquiar.

El primer año vendimos un solo autobús: 50 personas. Con lo que sacamos nos pagamos el viaje gratis cada uno, y ese fue todo el negocio. El segundo año fuimos 300 personas; el siguiente, 600; el siguiente, 1.200.

El equipo
viajealanieve.es la montamos entre dos: Pepe Sánchez y yo. Pepe era la mitad del proyecto desde el primer viaje. Diseñaba todos nuestros carteles y atendía a los clientes por WhatsApp, muchas veces desde el bus de vuelta del Poli a Xàtiva. No teníamos oficina: teníamos un móvil cada uno y muchas horas muertas aprovechadas.
Los recordatorios de pago los mandábamos desde Gmail, con todos los clientes en copia oculta. Más adelante pasamos a hacerlo con YAMM, una extensión para enviar correos personalizados desde una hoja de cálculo.
Con WhatsApp teníamos otro truco. En cuanto alguien se inscribía, Gmail lo guardaba como contacto y en el nombre le concatenábamos los datos de su viaje. Ese contacto se sincronizaba con un móvil, así que en WhatsApp ya aparecía con su fecha de viaje en el nombre. Con eso montábamos listas de difusión por viaje y reenviábamos la información a todos, hasta que tocaba parar y esperar para que WhatsApp no nos bloqueara.

Con nosotros iba el Truiti, amigo de Pepe de Xàtiva y un gran rider, alias Scott Stevens.

La web: un WordPress y un formulario trucado
La web era un WordPress muy sencillo con el plugin Gravity Forms. En el formulario de inscripción teníamos metidas todas las combinaciones de los viajes, y lo trucamos para que calculara solo cada caso: fechas, extras, disponibilidad, grupos y precio final.

Precios para reventar el mercado
Nuestra estrategia era sencilla: ser siempre unos 10 € más baratos que la competencia para conseguir volumen y llegar al público joven. En la temporada 2014-15 había viajes de esquí desde 179 €, y algunos de dos días a 119 €.

El viaje no era solo bus y forfait. En 2014-15 incluía forfait de Grandvalira, pista de tubbing, fiestas privadas en Pas de la Casa, entrada al Snow Sound Festival, la San Miguel Snow Party con barra libre de cerveza, una pulsera con descuentos y una pre-party en el SuperClub95 antes de salir.
No teníamos casi margen. Era volumen, volumen. Lo hacíamos porque nos gustaba, más que por negocio: preferíamos tener a la gente contenta y que se liara. Sabíamos que cada viaje era sembrar para el año siguiente.
Y el volumen llegó. En la mejor temporada movimos a unas 3.000 personas, y entre varios viajes simultáneos llegamos a tener más de 1.300 a la vez en Andorra.
Carteles por toda Valencia
La liábamos mucho. Encargábamos cartelería a lo grande a Onlineprinters, en A2 y A3, y llenábamos todas las universidades, cafeterías y zonas de gente joven. Toda Valencia se enteraba de que empezaba la temporada.



Imprimíamos 500 o 600 carteles por temporada. Un año hicimos además 15.000 pegatinas con el logo y la web, y cuando se acabaron, otra tanda solo con el logo. La gente empezó a pegarlas en el mobiliario urbano: farolas y semáforos de toda la ciudad. Pensábamos que nos iba a caer un puro.

En Facebook hacíamos sorteos de viajes.

Y le metíamos caña a la publicidad en Facebook: en 2017 el CPM, lo que cuesta que mil personas vean un anuncio, era muy barato.

La Heineken SnowParty
El 1 de febrero de 2016 montamos la Heineken SnowParty en Pas de la Casa: barra libre de cerveza en el après-ski, gratis para todos los que llevaban la pulsera del viaje. Fue un éxito y la repetimos la temporada siguiente.


Amigos de la competencia
Al final de la temporada 2015-16, mis amigos Guillem y Barea y yo nos fuimos en la furgo de Barea a Formigal, al viaje de cierre de temporada de la competencia. Fuimos porque nos gustaba el destino; ellos tenían otro estilo. Acabamos haciéndonos amigos de su equipo, y algunas de esas amistades duran hasta hoy.
Lo bueno es que ellos no entraban en Valencia y nosotros no les pisábamos sus fechas de Madrid. Buen rollo.

Las plazas volaban
En diciembre de 2016 el mensaje que más repetíamos era «No te quedes sin plaza, están volando».


La venta a Transvia Tours
En 2019 el grupo Transvia Tours compró viajealanieve.es. El comprador lo busqué yo: el último año estaba casi solo al frente, me consumía mucho tiempo y tenía que centrarme en otros proyectos. Los detalles de la operación son confidenciales.
Transvia se portó excepcionalmente bien conmigo, con el covid y todo.
Transvia Tours es un grupo de transporte grande y muy profesional, con varias marcas, flota de autobuses y acuerdos con colegios. Mantuvo todo lo que habíamos construido, lo integró en el grupo y lo hizo crecer todavía más.
La curiosidad es que el grupo ya tenía su propia marca de viajes, Transvia Xperience, que había sido nuestra competencia desde el principio. Dentro del grupo, viajealanieve.es creció sobre todo como marca para familias y para público de zonas como Madrid.

¿Viajaste con nosotros en los inicios?
viajealanieve.es lo hicimos entre todos los que viajamos. Manda tus fotos y anécdotas de aquella época y las publico en esta historia, con tu nombre si quieres.
- Sube fotosHasta 5 por envío, directamente desde el móvil
- Cuenta tu anécdotaEl bus, la fiesta, el día que pasó aquello…